Una mujer desnuda y en lo oscuro
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Una mujer desnuda y en lo oscuro Una mujer desnuda y en lo oscuro Una mujer desnuda y en lo oscuro Una mujer desnuda y en lo oscuro |
Una mujer desnuda y en lo oscuro
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Una mujer desnuda y en lo oscuro Una mujer desnuda y en lo oscuro Una mujer desnuda y en lo oscuro Una mujer desnuda y en lo oscuro |
I Believe
For: John D. Rochefeller
I Believe
In the supreme worth of the individual and in his right to life, liberty and the pursuit of happiness
I Believe
That every right implies a responsibility every opportunity an obligation every possession aduty.
I Believe
That the law was made for man and not man for the law, that governments is the servant of the people and not their master.
I Believe
In the dignity of labor wheater with head or hand that the world owes no man a living but that it owes every man an opportunity to make a living.
I Believe
That thrift is essential to well ordered living and that economics is a prime requisite of a sound financial structure whether in government business or personal affairs.
I Believe
That the truth and justice are fundamental to a enduring social order.
I Believe
In the sacredness of a promise that a mans word should be as good as his bond that character – not wealth or power or position- is of supreme worth.
I Believe
That the rendering of useful service is the common duty of mankind and that only us the purifying fire of sacrifice is the dross of selfishness consumed and the greatness of the human soul set free.
I Believe
In allwise and all loving god. Named by whatever name and that the individuals wiguest fulfillment greatest happiness. And widest usefulness are to be found in living in harmony with his will.
I Believe
That love is the greatest thing in the world that it alone can overcame hate. That right can and will triumph over might.
Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
Como leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar.
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
Como en abril el campo, que tiembla de pasión:
Bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
El alma está brotando florestas de ilusión.
Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos…
- niñez en el crepúsculo, lagunas de zafir-
Que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza
Y hasta las propias penas nos hacen sonreír.
Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
Como la entraña oscura de oscuro pedernal:
La noche nos sorprende con sus profusas lámparas,
En rútilas monedas tasando el bien y el mal.
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
Que nos depara en vano su carne de mujer:
Tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
La redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
Como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
Y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
Más hay también, ¡oh Tierra!, un día…un día…un día
En que levamos anclas para jamás volver…
Un día en que discurren vientos ineluctables.
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
Porfirio Barba Jacob (Santa Rosa de Osos, 1883, México, 1942)
Lo bautizaron con el nombre de Miguel Angel Osorio; pero también se hizo llamar Juan Azteca, Main Ximénez, Ricardo Arenales.
Un poema bastante conocido, estupendo e inspirador.
Cuando salgas en el viaje, hacia Itaca desea que el camino sea largo, pleno de aventuras, pleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes, al irritado Poseidón no temas, tales cosas en tu ruta nunca hallarás, si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.
A los Lestrigones y a los Cíclopes, y al feroz Poseidón no encontrarás, si dentro de tu alma no los llevas, si tu alma no los yergue delante de ti.
Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales en que con cuánta dicha, con cuánta alegría entres a puertos nunca vistos: detente en mercados fenicios, y adquiere las bellas mercancías, ámbares y ébanos, marfiles y corales, y perfumes voluptuosos de toda clase, cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos; anda a muchas ciudades Egipcias a aprender y aprender de los sabios.
Siempre en tu pensamiento ten a Itaca.
Llegar hasta allí es tu destino.
Pero no apures tu viaje en absoluto.
Mejor que muchos años dure: y viejo ya ancles en la isla, rico con cuanto ganaste en el camino, sin esperar que riquezas te dé Itaca.
Itaca te dio el bello viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Otras cosas no tiene ya que darte.
Y si pobre la encuentras, Itaca no te ha engañado.
Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta, ya habrás comprendido las Itacas qué es lo que significan.
Constatin Kavafis