• 28Jul
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    Cada vez se ven más personas que creen y aceptan todo lo que les ofrece las filosofías de la nueva era, las sectas, las cadenas de e-mail, la pseudociencia; es una proliferación de los días de la suerte, horóscopo del día, semana, mes o año; números y plantas de la suerte; piedras, velas de colores para cada día, ovnis, espiritistas, adivinadores de la suerte, colores para llevar en el día, libros de auto-ayuda; conjunto de creencias populares más o menos similares a través de los años, invasión de fabricantes de paradojas que dan una “explicación” a los fenómenos naturales; una ciencia pop que encierra muchos engaños y peligros pero que para la mayoría de las personas les resulta más fácil y más cómodo aceptar; y de paso alimentar la pereza para aprender a pensar.  

     

    Con todo es un sistema de persuasión o sugestión para que las personas sientan y piensen como se les pronostica que es su vida, algunas veces con aterrado asombro de atreverse a decir lo que les va a suceder en sus vidas; nada distinto de nuestros seres primitivos de la Era Cuaternaria de hace cuatro millones de años que buscaban explicaciones con las únicas herramientas que tenían a su alcance.

     

    Lo que se oye en estos seudo-discursos son las homilías más banales, indistinguibles unas de otras. Sólo responden encantados a preguntas obvias, imprecisas y vagas: ¿Deberíamos ser buenos? Pero si es algo específico, que de ocasión a descubrir si saben algo realmente, sólo hay silencio. No tienen un mínimo peso científico.

     

    Hay gente que intenta beneficiarse siempre de la vulnerabilidad de los afligidos. Es una forma de negocio que por cierto es muy próspera, especialmente el de las sectas que para conseguir sus propósitos financieros hacen uso de la ley y el castigo. Ciertamente, la mentalización es, desde tiempos remotos, uno de los métodos más efectivos y más comunes usado para modificar actitudes; suele componerse de dos sencillos ingredientes: la imposición de una ley y el manejo de un látigo. Quien sea capaz de imponer su ley y de infundir temor, habrá ganado la partida.

     

    Repetido un ritual día tras día, las personas acaban persuadiéndose de que pertenecen al lugar, o que son lo que les dicen. Pero cuando la liturgia mentalizadora falla, y el sujeto empieza a dudar de que lo que le dicen es cierto, o de que esa ley que le predicen sea su propia ley, es el látigo el que suple la falta de argumentación, es la amenaza de tortura la que convence nuevamente al incauto.

     

    Cantidades de personas viven de la falta de escepticismo de la gente. Sin embargo, la mayoría de las personas son escépticas para algunas cosas pero desafortunadamente no en otras. Si no se posee un mínimo de escepticismo probablemente se paga un precio muy alto tarde o temprano. ¿Cómo enfrentaremos el futuro si no poseemos las herramientas intelectuales elementales para hacer preguntas agudas? 

     

    La época más exquisita, satisfactoria y estimulante para vivir es aquella  en la que pasemos de la ignorancia al conocimiento de las cuestiones más fundamentales. El objetivo de la ciencia es descubrir como funciona el mundo, detectar las regularidades que puedan existir; la ciencia se fundamenta en la experimentación, en un ansia permanente de someter a prueba los viejos dogmas. Cuando pensamos, nos sentimos bien. Comprender da un cierto tipo de éxtasis.

     

    Lo que se persigue no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir, pero para descubrir hay que dudar. Se necesita una apertura de espíritu que nos permita contemplar el universo tal como realmente es. Pero para esto se necesita de coraje para aprender entre otras a distinguir las ideas útiles de las inútiles.

     

  • 17Feb
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    Parece ser que la Paz Interior no es un decir de las religiones.

     

    Ha tendido a ser maltratada por el exceso de uso que han hecho de ella, las reinas, los políticos, o bien toda persona que la utiliza como palabra de moda y que se desgasta por la repetición cancina de frases como: “queremos paz en el mundo” o “queremos la paz”, o la “paz de Colombia”, en un mundo cada vez más necesitada de ella. A su vez, los diferentes medios de comunicación, transmiten a su modo, que lo esencial de la vida, lo que da “felicidad”, son los sitios turísticos, viajes, carros, bienes, ropa, dinero para derrochar y cosas que son importantes; pero no tanto como para dar una felicidad real, sino sólo una alegría pasajera, con cierta insatisfacción para siempre ansiar más. En el fondo de cada quien, cuando no se tiene Paz Interior, los lugares se tornan vacíos, las personas y los objetivos. Se ha visto que las personas cuando tienen Paz Interior no necesitan de tanto.

     

    La Paz Interior es el tesoro más preciado que cada quien posee; se nace con ella; es un don natural que permite el “darse cuenta” de lo que es correcto o no en lo más intimo, frente a lo que se hizo, dijo o se dejó de hacer o decir en un momento determinado y que pasó como si no importara. Se puede engañar a los demás, pero no se puede engañar así mismo por siempre; el más verdugo de los jueces, se encuentra en lo profundo de cada ser humano. Esta Paz Interior es lo que se debe proteger -en un no fácil proceso del día a día- como el más preciado bien. Una vez se pierde por cualquier razón o circunstancia, el infierno de Dante es un hecho. Y a partir de ahí, en medio de la desolación y el dolor, cada quien busca desesperadamente cruzar la Laguna Estigia para encontrar de nuevo su tesoro perdido.

     

    La Paz Interior se pierde en la medida que el ansia de bienes materiales o profesionales se suplanta por las cosas más sencillas y simples que realmente dan felicidad a las personas y que tocan su esencia como ser humano. Cuando se da prioridad a lo que no se Es. Cuando se hacen cosas que van en contra de los principios más internos. Cuando se pierde el poder personal, Cuando una persona deja de ser fiel así misma en sus valores por cualquier razón, da pie a perder su Paz Interior.

     

    Cada quien tiene lo más preciado dentro de sí mismo. Y a veces, en medio de la confusión, se busca afuera lo que ya se tiene dentro. La paz que tanto se busca afuera, sólo es real cuando cada quien aporta algo de sí mismo desde su cotidianidad, con su familia, con los amigos y con las personas desconocidas; es decir, a partir de su propia Paz Interior.    

  • 09Feb
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    Los valores privados son más importantes que todos los servicios que se hacen socialmente. Son ejemplos que transforman. Siento una gran admiración y respeto por los comportamientos privados de la gente común. Son acciones que superan un discurso hermoso, una buena ley, una buena empresa. ¡Hay tanta gente que se comporta de forma sublime!

     

    Este fin de semana, un señor de un negocio fue consultado acerca de un problema cuyas condiciones, otras dos personas se habían negado a ayudar a solucionar; éste señor, sin queja, ni excusa o postergación alguna y de manera inmediata se dispuso ayudar a quien fue en su búsqueda; asumió la responsabilidad a través de todos los medios a su alcance, además de conseguir los recursos para solucionarlo y  curiosamente no veía como problema sino como una dificultad natural de los vaivenes de la vida.  

     

    En un parpadear, el mismo hizo las vueltas, las llamadas, estableció contactos, llamó a la puerta de quien necesitaba sin las excusas que tenían fundamento para las otras dos personas, como la abundante lluvia, la noche, la hora, el hambre, el frío o el cansancio después de todo un día de trabajo; el nivel de ocupación o los gastos extras de llamadas, además de convencer a otras personas de participar. Esta real disposición de ayuda inmediata en la que se comprende la urgente necesidad que tiene la persona en ese momento y que ignora sus propias necesidades personales, además de buscar por todos los medios las posibles soluciones a la dificultad, se puede llamar entre otras cosas, comportamientos privados.   

     

    Rápido en sus decisiones, práctico, tranquilo, con un lenguaje dispuesto al hacer, pensando en los obstáculos pero sin desistir y abordando todo lo que estaba a su alcance hasta encontrar una solución o al menos cosas mejores de las que se tenían. Es un ciudadano normal, que desde su lugar de trabajo, asume cotidianamente sin mucha teoría en la cabeza la construcción de civilidad y los principios básicos de humanidad. 

     

    El hacer no da para excusas, la teoría si. Quizás es uno de los problemas de la educación actual en Colombia. El deber ser se queda en eso, en deber ser o en discursos hermosos.

     

    Este señor con este actuar desinteresado, además de manejar una ética impecable y comprometido con la vida y las personas transmite sin proponérselo entre otros: autenticidad, firmeza, perseverancia, optimismo, determinación, sencillez, confianza,  respeto, admiración y cariño. Es el personaje que todos conocen, es amigo de todos, la gente confía en él, todos saben de él, todos le buscan, todos le recomiendan y a todo esto, se le suma el valor agregado de la prosperidad, que por cierto, lo toma como añadidura a su trabajo, no como  su objetivo primero.

     

     

  • 19Jan
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    Las niñas -se incluyen jovencitas que no tienen  mayoría de edad- cuentan con cierta coquetería por naturaleza. Ellas ríen, se acercan, miran de cierta manera, detallan en su vestir y cuidado personal; buscan verse y sentirse bonitas; las más jovencitas quieren ser miradas y tenidas en cuenta por el sexo masculino; quizás como una forma de revisar para ellas mismas su proceso de maduración personal, además de su identidad femenina en el aspecto conductual, afectivo, cognoscitivo, social o físico. Estas expresiones de vida, son maneras de conocerse, saber un poco su esencia. Es una coquetería natural propia de las niñas- jóvenes. Nada para ser tenido en cuenta por el sexo masculino, excepto para respetar y admirar.

    Sin embargo, a esta forma de alegría por la vida, de expresión natural especialmente de auto-conocimiento, se ha tergiversado en países en desarrollo, o en personas en formación, gente mayor enferma de sexo masculino que erróneamente malinterpretan que están siendo seducidos. Y  así ni siquiera las niñas les miren o ni siquiera les conozcan- la candidez de una niña no da para entender ciertas conductas violentas que no alcanza a contemplar el código penal-; estos las acosan con palabras, gestos o miradas soeces, absolutamente vulgares, de total irrespeto y agresividad, llegando incluso hasta la última frontera territorial: la piel. Dejan cicatrices en el alma demasiado profundas; sólo para demostrar el horror y la miseria humana y por lo demás incomprensible en aras de nada.

     

    El pensar que las niñas- jóvenes están seduciendo sexualmente, es una mirada tan pobre y tan vergonzosa para efectos del buen desarrollo de las niñas, que afecta para siempre su integridad personal y su manera de ver la vida. Se podría llamar un asesinato silencioso. Las niñas siguen viviendo pero nunca serán las mismas. Acaso alguien tiene el derecho de asesinar en vida a una niña? De violentar la niñez que es donde menos defensas se tiene? De llegar a considerar tal falacia?

     

    Algunas niñas optan a manera de defensa tratar de pasar inadvertidas, de no llamar la atención -dentro de lo posible- para evitar este tipo de problemas tan desagradables. Castrando en su interior parte de su esencia natural femenina. Al vulnerar, se transgrede para matar muchas de las formas originales de su forma de ser, reflejado en los rasgos temperamentales y el carácter. Asesinan en ella algo que no vuelve a recuperar jamás.

     

    Que bonito recordar países con más desarrollo en donde la mujer lleva en verano vestidos y prendas tan ligeros que resaltan totalmente la figura femenina  pero, esta gran admiración hacia lo bello sólo hace volver la mirada. En las playas nudistas nadie mira a nadie, no es un misterio el cuerpo, cada quien disfruta del sol, el mar, la playa con absoluto respeto por el espacio del otro.  

     

    Es una necesidad urgente de dejar de ser tan salvajes y primarios para empezar realmente a respetar la naturaleza femenina desde la niñez, para definir los patrones maduros de personas saludables y optimistas por un País mejor.

     

  • 07Jan
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    El incremento registrado de la población joven se ha llamado el “bono demográfico” que se entiende cómo el potencial que representa para el País disponer de una población en edad productiva. Pero esta estructura poblacional encierra, además de oportunidades, grandes retos y grandes riesgos. Al crecer tan rápidamente la población joven, crecen al mismo ritmo las demandas de servicios básicos, de alimentación, atención en salud, educación y de capacidad de absorción de mano de obra

     

    De acuerdo al último Censo poblacional del 2005, se registran 1102 Municipios en Colombia, sin contar con los caseríos que aún no tienen el rango de Municipio. Sin embargo, sólo el 27.1% de la población de 18 a 24 años asiste a un establecimiento educativo formal; edades donde se espera que una alta proporción ingrese al mercado laboral y un subconjunto continúe estudios superiores en un establecimiento educativo. Sin embargo, el mercado de trabajo muestra incapacidad para absorber la oferta de mano de obra juvenil, ya sea por su baja calificación y experiencia o por la mala calidad de la mayoría de los puestos de trabajo que se generan (informales, precarios y de bajos ingresos).   

     

    La pregunta que surge es, ¿Qué hacen estos jóvenes una vez finalizan el bachillerato?;  basta entonces darse un recorrido por cualquier Municipio de Colombia; o en barrios populares de cualquier ciudad para ver los miles de jóvenes buscando que hacer.  Los jóvenes tienen asegurado su futuro hasta la finalización del bachillerato.  Posterior a esta fecha, las niñas en su mayoría, tienden a la procreación temprana y los varones a la pérdida de tiempo en los bares y calles.

     

    Es necesario por lo tanto asumir el cambio tanto por parte de los jóvenes, como del Estado para contribuir al fortalecimiento y cambio de la Nación. En los primeros, se requiere cierto grado de autonomía para crear sus propios estilos de vida y proclamar la independencia, la confianza en sí mismos y la competencia social, con fortalecimiento de sus ideales, anhelos y esperanzas por desarrollar; apoyo de sus familias de origen, entre otros. Del Estado, se requiere pensar en las nuevas generaciones como soporte necesario para la evolución de una Nación a través de la facilitación de oportunidades. 

     

    Generar oportunidades de educación en los jóvenes que finalizan su bachillerato, es uno de los retos para superar tanto la pobreza como las causas estructurales que la reproducen. La inversión oportuna, suficiente y eficiente en salud y educación, las oportunidades y espacios de participación que permitan el desarrollo de la ciudadanía de la población joven, son la única garantía para aprovechar ese “bono demográfico”.

     

     

  • 02Jan
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    El alma pide partir del lugar de la infancia. Con ilusión se añoran nuevos lugares cuando se está empezando a dejar el cuerpo de niñ@, especialmente si se proviene de provincias. Sin proponérselo, la transformación de las ideas y el cuerpo ocurren de manera simultánea. El Pueblo Blanco de Serrat, el vuelo blanco de palomas es evidente y un día cualquiera, especialmente cuando se finaliza el bachillerato se parte con la maleta humilde cargada de ilusiones. Se toma el autobús de la hora, el cuarto que se habitó se deja para no volver, los amigos con los que se compartió desde niñ@, la familia con la que no se desea compartir más y el paisaje cotidiano que ya no se quiere ver por bello que sea.

     

    No se tiene claro lo que se va a encontrar, especialmente cuando se tienen límites económicos; quizás si se tuviera claro el como, no habría tanto ímpetu y coraje para tomar la decisión de partir. Sólo se añoran cosas nuevas y mejores.  Las condiciones no son óptimas, pero maravillosamente, no se ven. Las dificultades no se miran, el pesimismo no asoma, la desconfianza huye; sólo prevalece el coraje y la determinación de la partida. Al alma le crecieron alas, con el ímpetu maravilloso que anuncia que se es joven.

     

    Los jóvenes de pequeñas poblaciones tienen características un tanto diferentes en cuanto a su forma de ser; tienen la frescura y la belleza de una flor o de una hoja con todo su verdor, o de un árbol o un becerro en crecimiento, tienen la fuerza de la naturaleza para cualquier cosa que emprendan; la tierra, en medio de verdes paisajes, les ha transmitido toda su energía. Son personas que resplandecen por donde pasan. Tienen belleza y frescura tanto en su exterior como en su interior.  Pero tienen además, quizás las más bellas de todas: la inocencia y la creencia por siempre en la vida y en las personas,  a pesar de todo.

     

    Cuando el alma se halla llena, el lugar donde se hace grande parece demasiado angosta. Se siente un gran amor desconocido hacia todas las personas, se quiere revelar la verdad, la bondad, la grandeza, la riqueza, a todos se ven como hermanos y se desea conmover al mundo. Rico, orgulloso, pródigo, sonriente. Se da a otros tanta luz que se queda deslumbrado.

     

     

     

     

     

     

     

     

  • 12Dec
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    La educación de la mujer es uno de los primeros pasos para la evolución de un país. En términos generales, cuando una mujer tiene facilidades para estudiar desde la primaria, con diversas oportunidades de ser mejor en cuanto al cuidado de una familia que la protege y la cuida desde su niñez; además que la valora por ser específicamente mujer, con respeto constante por lo que Es, con capacidad de expresar y desarrollar todas sus potencialidades individuales, y la posibilidad de  ser en sociedad, entre otros, los resultados son de absoluta evolución de una sociedad.

     

    Una niña que ha recibido educación, cuidado, respeto, amor en su familia, es una mujer que busca como principio básico la evolución y el desarrollo de quienes le rodean independiente del género. Parece ser que es natural en la mujer, proteger, cuidar y hasta dar la vida por quienes ama. Sus más íntimos intereses se vuelven familiares.  A sus hij@s, tratados de la mejor manera, les facilita a través de todos los medios a su alcance el estudio como primer recurso de la formación social primaria, además de otras búsquedas para el mejoramiento continuo y de  nuevas oportunidades para ellos. Lo que hace que cada generación sea  mejor que la anterior.

     

    En historias muy antiguas y muy recientes para infortunio, se repite en altos porcentajes en nuestro País, el predominio de la crianza de los hij@s por mujeres solas, para descrédito nuestro como nación; por diversas circunstancias, las mujeres son abandonadas con sus hij@s y/o maltratadas física o psicológicamente por  sus compañeros; a quienes, les han dado quizás todo lo mejor de sí mismas. En este estado de abandono lamentable al que son sometidos no sólo los niñ@s, sino las mujeres, se han educado generaciones en nuestro País con cancinas excusas que en la mayoría de los casos no tienen fundamento.                     

     

    En estas circunstancias lamentables, se repiten círculos de heridas permanentes no sanadas que se transmiten como enfermedades en el actuar y a nivel emocional de generación en generación y que dificultan la evolución no sólo de las personas que están comprometidas en dichas vivencias sino que se repiten los círculos de violencia y maltrato impidiendo el normal desarrollo de las personas.  Es necesario, fortalecer el respeto y cuidado de las niñas de nuestro País, para la unión en las pequeñas y grandes diferencias entre hombres y mujeres; y por ende para el buen desarrollo de una Nación.

     

  • 09Dec
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    Un día para agradecer al cosmos, a la naturaleza, a Dios, así mismos, a otros, al universo; cada quien decidirá a quien o a que, pero, simplemente agradecer: por la vida, la salud, las bondades, los bienes o los favores recibidos durante cada día del año vivido por pequeño que sea. En este día especial, todos visten el mejor traje, se hace la mejor cena, se invita a los seres queridos más cercanos para un encuentro real de fiesta y alegría.

     

    Un ritual reflexivo donde se requiere parar la carrera cotidiana y mirar detenidamente; recordar, volver a ver y a escuchar lo que se tiene por dentro y por fuera; además de lo que se ha hecho y lo que se ha dejado de hacer. Cuando se ha pasado por alguna dificultad durante el año, que de hecho cada quien las ha tenido; también se puede evidenciar lo que se ha facilitado, lo que se ha conseguido sin mucho esfuerzo o también con mucho esfuerzo.

     

    Que importante día de celebración. Siempre habrá porque agradecer.

    Este día, que existe en la cultura  norteamericana, es posible asumirla en otras como día de agradecimiento y cada quien sabrá a que agradecer y porque.

     

     

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  • 21Nov
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    Todos recuerdan con asombro a un deportista tan excepcional como lo demostró Michael Phelps que bien le vale el cambio por “Fish” en los últimos juegos olímpicos. Con admiración, sorpresa y ansia se veía la gran ventaja con relación a los demás competidores, no sólo por su gran velocidad sino por el  perfeccionamiento de cada uno de sus movimientos como ningún otro en la historia de la natación. Tal grandeza en el deporte.

     

    Cada movimiento era preciso, aprovechaba cada parte de su cuerpo para beneficio propio, no exageraba en movimientos ni ondulaciones, solo hacía los necesarios dando una brazada tras otra sin pausa. Es una hermosura ver la perfección pulimentada a través del trabajo y el esfuerzo permanente en concordancia con la naturaleza de su cuerpo hecho para el agua.

     

    Este logro tan alto y tan merecido forma parte de trabajo sin pausa. Cuando se hace un movimiento se mide la capacidad del cuerpo y lo que falta para mejorar, cada día de entrenamiento el cuerpo dice que falta. Cada quien sabe que le falta por ser mejor. Ser campeón es sinónimo de esfuerzo constante, de perseverancia y coraje para superar las frustraciones cuando las cosas no salen como se quisiera. Es sinónimo de cambio en hábitos de alimentación, amigos, uso del tiempo libre entre otros, además de aceptar la soledad cuando las decisiones son personales. Posterior a esta iniciativa, llegan nuevos amigos relacionados con el interés que se busca. La vida es un permanente cambio si se tiene el coraje para asumirlo.  

     

    En el proceso de perfeccionamiento existen momentos donde pareciera que no se avanzara o se estuviera patinando en el mismo sitio, sin embargo, el cuerpo y la mente tienen su proceso de aprendizaje y vencido este momento de incertidumbre y pesadez suele pasar que se ven los avances corporales en un proceso casi imperceptible. El cuerpo y la mente pasan a otro estado, una nueva escala de conocimiento y de madurez. La madurez requiere de procesos que no son fáciles de vivir pero que sólo se logran a través de la insistencia y persistencia en lo que se quiere lograr.

     

    Sin embargo, también es de resaltar a su entrenador Bowan, un hombre con la visión de ver las habilidades en los otros. Además de tener la paciencia y el respeto para esperar a que su estudiante decidiera por el mismo ser campeón. ¡Qué belleza de ejemplo en perfeccionamiento y trabajo continúo para ser el mejor en el mundo entero en natación!

     

      

  • 20Nov
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    Hay historias que son inspiradoras y que conmueven. Una niña de 17 años, hija de una madre viuda y hermana mayor de una niña de 9 años, viven en condiciones de sobrevivencia, no sólo de escasez económica sino por la violencia e inseguridad que las rodea. Cuando estaba en el bachillerato, el Colombo Americano ofreció en el colegio becas para estudiar inglés. Esta oportunidad, la toman junto con ella otras 16 estudiantes que consiguen cumplir con los requisitos exigidos.

     

    Posterior a esta primera etapa de aprendizaje cumplimentado, buscó y apareció el programa de oportunidades académicas de la embajada de Estados Unidos; al que ella aplicó aunado al sueño de ser mejor. Ella se lo gana y cumple con su sueño de estudiar una carrera universitaria con todos los gastos pagos.  

     

    Lo conmovedor del asunto, es revisar que un paso lleva a otro y en ese caminar, se determinan las decisiones que cambian la vida de una persona. Basta con que se tomen las oportunidades que la vida brinda en el momento preciso. En este caso, tomar la primera oportunidad, permitió continuar con la segunda  que fue definitivo para ella y su familia.

     

    En ocasiones, en medio de estas condiciones tan precarias o incluso sin tenerlas, se “pega” una enfermedad que se llama desesperanza aprendida, donde cualquier esperanza de cambio no se visualiza y ni siquiera se toma en aras de la urgencias y las vivencias del momento que minan cualquier motivación para salir adelante y pensar de manera diferente al colectivo.

     

    Qué se necesita entonces para que una persona piense diferente a un colectivo? Quizás tener sueños?; soñar con ser mejor?; acaso pensar en su familia?; ignorar un poco las condiciones difíciles que rodean para concentrarse mejor en lo por hacer?; o no quejarse y simplemente continuar dando lo mejor donde se esté. No se sabe, quizás todas las anteriores, alguna o ninguna; pero lo que se evidencia es que estas personas marcan la diferencia ante los colectivos sociales que buscan la unificación y por ende la no salvedad de la individualidad y la propia identidad.