Que maravilla las acciones que enriquecen a otros y así mismo, llenas de coraje, decisiones que cambian la vida, no sólo de aquellos que la toman sino a quienes se ayuda con la decisión. Ocurre con las ideas permanentes que llegan de hacer o cambiar algo que van desde lo más ínfimo hasta lo más comprometedor. Instantes que solo corresponden a quien las percibe, es personal, no transferible.
Ese no dejar pasar el tiempo y las situaciones, circunstancias que son de momento, requiere tener los pies calientes para la acción. Significa no dejarse morir a través de la rutina o la cotidianidad que adormece; de la comodidad que ensordece y enceguece; o de la muerte en vida cuando las condiciones presentes son insufribles; para estar atentos a la vida que pasa.
En el momento que la oportunidad o la idea se presenta, ocurren dos cosas, una, no hacer nada y posponer que es lo mismo, no hacer nada, se disfraza con excusas comunes: el miedo, no es conmigo, o que se defienda como pueda. Y dos asumirla desde el instante que llega. Para asumirla se requiere de mucho coraje o fuerza personal y este se da entre otros, a través de una permanente búsqueda de la incomodidad con nuevas lecturas que se hagan de lo que sucede alrededor; cambios permanentes de rutinas que evitan el adormecimiento o muerte en vida que llega a manera de sombra oscureciendo el optimismo, la confianza y la imaginación. Ese vigilar el cuerpo y las ideas para tener flexibilidad de movimiento y de acción; sirven además para mantener la cordura cuando el viento sopla muy fuerte.
El pulimento llega una vez se cuida lo que se introduce a la mente (libros, cine, música, conversaciones, viajes etc) y el cuidado del cuerpo a través del ejercicio permanente. Lo demás se va agregando a través del hábito; el cuidado de la alimentación, donde se asiste o con quien se comparte. Todo dentro de lo posible. Siempre con la esperanza de que todo puede ser mejor.
Ese estar alerta para tomar decisiones y ayudar a otros requiere de estar vivos a través de todos los sentidos: tacto, gusto, olfato, descubrir el día a día los nuevos colores e imágenes, olores, sabores, texturas; así mismo lo que se escucha a través de la buena música, conversaciones que agradan por lo que después se siente placer real; además de tener gran imaginación y optimismo.
Así que para ayudar o ayudarse así mismo, se requiere simplemente de estar vivos, de otra manera, las oportunidades y las nuevas ideas llegan pero se dejan pasar, pasan de largo. Dejando un enorme vacío interior.
Sin embargo, la vida es tan generosa y está tan viva que cada quien percibe día a día, una y otra vez, ideas y oportunidades nuevas; y sucede, que cuanto más rápido se hace el movimiento más cambios y nuevas oportunidades se presentan. Se trata de hacer lo que se tiene por hacer a nivel personal, sin pereza, sin postergaciones, sin queja, simplemente, viviendo al máximo lo que la vida ofrece en el momento y con total confianza en que todo siempre puede ser mejor.

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